El ex canciller de la república Francisco
Laínez aseguró este miércoles que no fue fácil abandonar los 30 años de
militancia en Arena e inclinarse por el Movimiento Unidad, que lidera el ex
presidente Elías Antonio Saca quien aspira a la presidencia en 2014.
De la contienda para elegir al aspirante a la
presidencia, Laínez, Ana Vilma de Escobar y Edwin Zamora fueron marginados,
pues el alcalde capitalino Norman Quijano amparado en su triunfo electoral que
le permitió acceder a un segundo periodo en la comuna de San Salvador, se
vanaglorió por su triunfo e hizo suyo el derecho a representar a su partido,
ejerciendo presiones sobre el organismo colegiado Coena..
Las presiones obligaron al Coena a decantarse
por su figura creyendo que arrastraría multitudes, incluso se constituyó como
un referente para los ediles del gran San Salvador, quienes se veían reflejados
en su triunfo, pero la historia ha revelado que no era la mejor carta; su
imposición ha dividido al partido, a sus diputados y ha facilitado que varios
de ellos abandonaran la estructura partidaria. El argumento que han utilizado los tricolor es que vendieron su voluntad a
Gana y Fmln.
Laínez explicó que adherirse a Unidad es el
mejor paso que ha dado en este momento porque Elías Saca está por encima de
Quijano y las posibilidades de triunfo son mayores. Arena ha perdido rumbo y no
saben lo que están haciendo, por los pleitos internos. La muestra son las
encuestas, desde finales del año pasado no ha dejado de caer en la preferencia
del electorado.
Pero sus apreciaciones sobre su ex partido no
se quedan allí. En medio de un lenguaje diplomático, Laínez dice que la
situación es difícil y la única manera
de salir adelante es hacer una revisión interna, misma a la que se ha negado Arena
y busca las causas de sus males afuera. La Fiscalía se ha negado a investigar
las presuntas compras de voluntad al no haber pruebas de las denuncias del
partido opositor.
Arena ha mantenido desde la salida de cinco
diputados que se declararon independientes y hoy forman parte de la fuerza
legislativa Unidos por El Salvador, que hubo dinero de por medio en su
alejamiento.
El malestar del
diputado Escalante es sintomático de que hay algo más grave, ya que los
problemas no sólo están en la dirigencia del Coena sino en la bancada
legislativa. Y de momento no se sabe qué hay de fondo. Aún existen más
sorpresas, dijo el ex canciller.